Reportaje

D´Spaldas, un grupo de barrio que mira de frente

A pesar de su divertido nombre, estos chicos jamás han estado de espaldas al público y mucho menos de sus amigos y fans, siempre han mirado de frente con melodías de Rock y también de Pop que no pueden dejar indiferente a nadie. D’Spaldas es un grupo que tiene un enorme futuro y un amplio repertorio.


Entre todo el grupo decidieron el nombre un día en su pequeño local de ensayo; estaban de espaldas unos con otros y les moló el nombre que, aclaran, "no tiene connotaciones sexuales". Se declaran de barrio, la mitad canillejeros a tope y el resto de la vecina Coslada. "Somos muy de barrio y hablamos así para ahorrar palabras", explican.

El grupo está formado por Mario (baterista y último en llegar), Ferchu (bajo), Félix (guitarra solista), Paco primo (guitarra rítmica y voz) y Paco (voz y guitarra). Todos componen las letras en una labor de conjunto en la que no sobresale nadie, sin protagonismos, con temas de todo tipo. Unos son blandos y otros más duros, "tiramos hacia el Rock and Roll, pero con grandes dosis de Pop", aclaran.

El grupo canillejero D'Spaldas está pegando fuerte con temas de Rock y Pop en las salas madrileñas.
El grupo canillejero D'Spaldas está pegando fuerte con temas de Rock y Pop en las salas madrileñas.
D'Spaldas

Todo empezó hace tres años cuando Paco, 'un niño de Talloc' - Asociación Cultural de Canillejas - como él mismo confiesa, empezó a tocar en el parque del Centro Cultural Miguel de Cervantes junto al otro Paco, el primo. "Después nos fuimos al barrio de Oporto a un local de ensayo y un día hicimos en Talloc un par de ensayos generales".

Cuatro guitarras

Se conocían y no saben ni cómo ni por qué empezaron a tocar juntos. "Sonábamos medio bien, pero éramos cuatro guitarras y Ferchi empezó a tocar el bajo para distinguirse; el primer baterista era Niñato". Tienen temas propios, bien elaborados y pegadizos como "Por los pelos" aludiendo a "una chavala que nos ponía y dijimos que el que no se enrollara con ella escribiría una canción y la escribimos todos, claro (risas). Es una canción de rock, suena bien, es bailable y rítmica".

D'Spaldas tiene actualmente un repertorio de 15 canciones y unas cuantas pendientes. Han tocado en toda la periferia madrileña y quieren grabar temas nuevos y renovarse. Cuentan con públicos fijos en Canillejas y Coslada. Otra de sus canciones más célebres es "Los cubos de mi memoria", una de las más duras. "El batería, Mario, ha sido un punto, estaba en otro grupo que se disolvió y lo fichamos", explican, mientras se toman una birra en la Plaza de Cronos.

El batería es el más veterano y dice que no sabía tocar bien. "Soy un aficionado y empecé con 40 tacos, pero hemos hecho un gran grupo, con más fuerza y compenetración mezclando gente desde los 25 hasta los 46 años, unos aprenden de otros", dice, mientras le mira Ferchu, que no se altera por nada. Félix es más de fiestas y Paco Primo sienta cátedra. "La mayoría de las letras van de chicas, es lo que más tira". Aunque dicen que no es su caso, vamos que no ligan nada. "Eso es un mito, pero lo pasamos bien y la música te permite conocer a mucha gente. Pero es muy sacrificado: equipo, horas, desplazamientos, inversión".

Venden camisetas a través de su página web, www.dspaldas.com con un bonito diseño y cuentan con un perfil de Facebook y Twitter.

D'Spaldas
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Medalla de Oro para el belén de San Joaquín

La Asociación de belenistas de la Comunidad de Madrid ha otorgado la medalla de Oro al belén de la parroquia de San Joaquín, ubicada en la calle Amposta. Su autor es José Miguel Hernández, maestro consagrado con una creatividad indiscutible y muy premiada a lo largo de la última década.

El belén de San Joaquín ha conseguido la medalla de oro en la Comunidad de Madrid.
El belén de San Joaquín ha conseguido la medalla de oro en la Comunidad de Madrid.

Un diploma, tres medallas de plata y cuatro de bronce, son el bagaje del trabajo durante los últimos ocho años y que ahora culmina con la medalla de Oro otorgada por la Asociación de Belenistas de Madrid. San Joaquín ha participado en el capítulo de entidad compitiendo con parroquias famosas, colegios elitistas e incluso con ministerios como el del Aire, por eso tiene tanto valor que esta humilde parroquia esté entre las mejores del ránking madrileño.

"Nos han otorgado la medalla de Oro y es posible que en la entrega de premios nos den también una estatuilla; pero el trabajo ha sido importante con más de 350 horas empleadas", dice Hernández, que ha rebuscado el material incluso en los contenedores, realizando una gran labor de reciclaje y sin ayuda de nadie.

Un belén menos recargado

El belén de San Joaquín ha conseguido la medalla de oro en la Comunidad de Madrid.

El belén tiene 30 metros cuadrados, con 104 bombillas para dar luz a la noche, 1.000 tornillos empleados para fijar los 400 kilos de corcho, electricidad, agua, efectos de sonidos con tormentas, viento, una copia de la constelación de Madrid en una fría noche de invierno o música, como La Alegría en el Mundo, de Händel.

"Siempre hemos presentado un belén bíblico, con escenas de la Bíblia, como La Anunciación a María o El sueño de José, que habitualmente nadie pone; sin embargo este año el belén está menos recargado con solo seis escenas, con un huerto que ocupa casi toda la escena, es más libre y fino que anteriores ediciones. Estaba seguro que íbamos a ganar el Oro, aunque a los fieles les guste menos", dice Hernández, que ha montado belenes para encargos de El Corte Inglés o la Comunidad de Madrid.

La parroquia también alberga una exposición de belenes del mundo coleccionada por el propio autor y que muestran obras de Manuel Ortigas, considerado el mejor belenista de la historia.