La feria del comercio agota ideas y proyectos
La III Feria del Comercio del distrito no pasará a la historia en el aspecto más comercial del término, pero sí es una buena excusa para acercarse al auditorio y escuchar, por ejemplo, un coro rociero, pasión de muchos lugareños oriundos de Andalucía y vecinos del distrito. Este año ha disminuido el número de casetas y hay comerciantes que no han vendido ni una escoba.

Casetas en la III Feria del Comercio.
Sin embargo, el recinto ferial se llenó para pasear y oír música en la jornada sabatina. También es una buena idea que los niños disfruten con las atracciones o con el circuito vial de la Policía Municipal.
La crisis está golpeando fuerte a todas las actividades económicas de nuestro país y el pequeño comercio no podía ser menos; de hecho, los tenderos están soportando la crisis económica desde hace más de una década con la proliferación de las grandes superficies comerciales que han minado la actividad de sus establecimientos, siempre contando con el beneplácito de la Comunidad y Ayuntamiento, sus valedores más fieles. Tampoco se puede olvidar la aparición de establecimientos orientales, la venta ambulante ilegal o los cambios de una sociedad que prioriza viajes y otro tipo de ocio a comprar en las tiendas de barrio, algo que se considera hasta cutre en esta sociedad del bienestar y el despilfarro. Por ello las administraciones intentan salvar los muebles otorgando pequeñas cantidades de dinero - €30.000 en San Blas-Canillejas- para tapar la boca a un puñado de comerciantes desunidos y con escasa presencia asociativa o corporativa en el distrito.
Asociación poco representativa
A estas alturas la mayoría de los profesionales ni se conocen ni esperan nada de las asociaciones de comerciantes, intermediarias con la administración más cercana y escasamente representativas del tejido comercial de un distrito con cerca de 2.000 comercios abiertos al público. Un dato: tan sólo 65 casetas fueron utilizadas por los comerciantes, a los que se exige estar asociado y abonar una pequeña cuota para tener acceso a una de las casetas municipales. La del Atlético de Madrid, que no es pequeño comercio, ni siquiera fue ocupada, despreciando la invitación, ¿de los comerciantes? Pero el fin justifica los medios y con la excusa de la feria decenas de vecinos se acercaron al recinto ferial, ubicado en la Avenida de Arcentales y de paso disfrutar de un coro rociero en el auditorio, un circuito de educación vial o visitar los castillos hinchables o los talleres infantiles, pura delicia de los más pequeños.
Aunque la feria del comercio empezó con buenas perspectivas, ya en su tercer año presenta síntomas de agotamiento y habría que ir pensando en otros proyectos. La asociación de comerciantes no se define precisamente por tener grandes ideas y las empresas privadas contratadas para dinamizar espacios públicos tampoco dan mucho de sí. Desde la Junta Municipal se seguirá apostando por las ferias, mientras los comerciantes no digan lo contrario. Lo mismo hay que cambiar la ubicación, las actividades o directamente empezar de cero. No todos los comerciantes ni barrios del distrito están representados en esta feria y los tenderos se están empezando a cansar.
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Asociación Metas, una tienda con espíritu solidario
En la calle Nicolasa Gómez de Canillejas se encuentra situada una tienda diferente con un logo en la puerta de Comercio Justo. Se trata de la Asociación Metas, un centro de iniciativas sociales regentado por la Iglesia Evangélica que ayuda a las personas más necesitadas del barrio. La tienda vende todo tipo de productos, desde bisutería a bolsos, ropa, calzado o juegos para los niños, pero todo muy barato, al alcance de todos los bolsillos

Leonor Jiménez atiende a una clienta en la tienda de Metas.
Tras el mostrador nos recibe Leonor Jiménez, la dependienta solidaria de Metas, un nombre apropiado por la búsqueda incesante de proyectos y metas, con fines de realización y siempre enfocado a los jóvenes con problemas. "Tratamos de ayudar y de proyectar la vida de jóvenes y niños proporcionando metas. Para ello nos valemos de todo tipo de herramientas realiando talleres de mecánica, informática, apoyo escolar, clases de inglés y todo, por supuesto, gratuito", dice Leonor. La Asociación Metas mantiene un perfil claramente solidario, en un barrio humilde y donde abundan las familias desestructuradas y de inmigrantes sin recursos, muchas de ellas en el cercano CP Alameda. "Hemos conseguido grandes logros en el Alameda, primero conseguimos cambiar el nombre y ha sido renovado y restaurado en su totalidad. Ahora es colegio bilingüe y llevamos colaborando 25 años y trabajando juntos con la dirección del colegio, comprometidos con el desarraigo social". La Iglesia Cristiana Evangélica se instaló en Canillejas hace varias décadas, en la calle Talía, y no ha parado de crecer, siempre junto a los más necesitados.

Género de la tienda solidaria.
"También colaboramos con ONGs como Cruz Roja, Aldeas Infantiles o con ayuntamientos como el de Rivas o San Fernando que aportan juguetes y donaciones", dice Leonor, que nos atiende al mismo tiempo que a una clienta. "Este cinturón no sé con qué combinarlo", dice una mujer de mediana edad con aspecto latinoamericano. El género viene de donaciones o de restos de grandes almacenes como El Corte Inglés o Ikea, todo muy barato entre 2 y 3 euros. "Todo lo recaudado, que no es mucho por la crisis, va al club Metas que lo distribuye siempre atendiendo prioridades de la Obra Social.
"Contamos con un equipo de 18 jóvenes colaborando en el CP Alameda, todos voluntarios; el barrio es humilde y todo el mundo nos conoce y nosotros les asesoramos de mil formas, por ejemplo con gabinetes médicos, asistencia social y jurídica". La Asociación Metas tiene un convenio con la Comunidad de Madrid en el mismo local para este tipo de asesoramiento, principalmente a inmigrantes. "Contamos con psicólogas, abogadas y bolsa de trabajo, para que todo el mundo tenga una oportunidad laboral e incluso tenemos una escuela de padres para reeducar y conocer la problemática de los niños". Con la Comunidad se atiende social y laboralmente asunto tan importantes como renovaciones, reagrupaciones, ayudas, becas, prestaciones sociales, búsqueda de empleo, formación y asesoramiento. "Con la crisis algunas personas se llevan el género y no pagan ni los dos euros, pero qué le vamos a hacer". La mayoría de los inmigrantes proceden de Bolivia, Ecuador, Colombia y cada vez más españoles. Con Metas todo el mundo puede colaborar con juguetes, ropa, bisutería, comida... "Hemos vendido café, caña de azúcar, especies, infusiones...siempre con la filosofía del Comercio Justo, creemos en Dios y ayudamos a los demás", finaliza Leonor.


